¿Qué es la varicela y cuáles son sus síntomas?

Editorial Farmatodo.

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La varicela es una enfermedad viral común que afecta principalmente a niños, aunque también puede infectar a adultos que no la han contraído anteriormente o no han sido vacunados. Esta afección se caracteriza por una erupción cutánea en forma de ampollas y que producen picazón, acompañada de síntomas como fiebre y malestar general. A pesar de ser una enfermedad generalmente leve en la mayoría de los casos, la varicela puede ser contagiosa y, en ocasiones, dar lugar a complicaciones graves. En este artículo vamos a explorar en detalle qué es la varicela, sus síntomas, tratamiento, prevención y por qué es importante estar informados sobre esta infección viral.

¿Qué es la varicela?

La varicela es una afección altamente contagiosa que se origina debido a la infección por el virus varicela-zóster. Esta infección es comúnmente asociada con una erupción cutánea característica que provoca picazón y ampollas en todo el cuerpo. La varicela es más frecuente en niños, pero también puede afectar a adultos que no han sido previamente expuestos al virus.

Este virus pertenece a la familia de los herpesvirus y se propaga principalmente a través del contacto cercano con una persona infectada. Cuando alguien con varicela estornuda, tose o habla, puede liberar partículas virales en el aire que son inhaladas por quienes están cerca, lo que facilita la propagación de la enfermedad. Además, el contacto directo con las ampollas de la erupción también puede transmitir el virus.

Síntomas de la varicela

La varicela se caracteriza por la aparición de una erupción cutánea con picazón y ampollas en todo el cuerpo. Sin embargo, acá entraremos más en detalle sobre los síntomas más comunes de la varicela:

  • Erupción cutánea: la erupción comienza con pequeñas manchas rojas que evolucionan rápidamente a ampollas llenas de líquido. Estas ampollas pueden extenderse por todo el cuerpo, incluso en el cuero cabelludo, el rostro y las mucosas, como la boca o los genitales.
  • Fiebre: la fiebre suele ser uno de los primeros síntomas de la varicela. Puede ser moderada o alta y acompañar a la erupción cutánea.
  • Malestar general: Los pacientes con varicela experimentan malestar general, cansancio y debilidad.
  • Picazón intensa: la picazón causada por las ampollas de la varicela puede ser intensa y molesta para los afectados.
  • Pérdida de apetito: los niños con varicela a menudo pierden el apetito debido a la fiebre y el malestar general.
  • Dolor de cabeza: algunos pacientes sufren dolor de cabeza leve o moderado.
  • Dolor de garganta y tos: estos síntomas suelen ser más leves en comparación con la fiebre y la erupción cutánea.
  • Malestar estomacal: en algunos casos, la varicela causa malestar estomacal y diarrea.

¿Cómo se propaga la varicela?

La varicela se propaga principalmente a través del contacto cercano con una persona infectada. Cuando una persona con varicela tose, estornuda o habla, libera partículas virales en el aire que pueden ser inhaladas por quienes están cerca, lo que facilita la propagación del virus. Además, el contacto directo con las ampollas de la erupción también ayuda a transmitir la enfermedad.

La persona infectada suele ser contagiosa desde uno o dos días antes de que aparezcan las primeras erupciones cutáneas, hasta que todas las ampollas estén secas y formen costras. Esto significa que la varicela puede transmitirse incluso antes de que el afectado sea consciente de que está enfermo.

Aunque la mayoría de los casos de varicela son leves y autolimitados, en raras ocasiones causan complicaciones graves, como infecciones secundarias de la piel, neumonía o encefalitis. Por esta razón, es importante que los padres busquen atención médica si sospechan que su hijo ha contraído varicela.

Tratamiento para la varicela

El tratamiento para la varicela se centra en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Como la varicela es causada por un virus, no existe una cura específica, pero hay varias medidas que permiten reducir el malestar y promover la recuperación. Estos son algunas de las estrategias de tratamiento más comunes:

  • Descanso y aislamiento: es importante que el paciente descanse adecuadamente durante el período de enfermedad. También se recomienda el aislamiento para evitar la propagación del virus a otras personas, especialmente aquellas que tienen sistemas inmunológicos debilitados, mujeres embarazadas y recién nacidos.
  • Medicamentos para la fiebre: si el paciente tiene fiebre, se pueden utilizar medicamentos como el paracetamol o el ibuprofeno bajo la supervisión de un profesional de la salud. Sin embargo, se debe evitar el uso de ácido acetilsalicílico (aspirina) en niños con varicela debido al riesgo de desarrollar una afección llamada síndrome de Reye.
  • Cuidado de la piel: la erupción cutánea y las ampollas son síntomas característicos de la varicela. Mantener la piel limpia y seca, así como recortar las uñas para evitar raspar las ampollas, es fundamental para prevenir infecciones secundarias.
  • Hidratación: beber líquidos en abundancia es esencial para evitar la deshidratación, especialmente si se presentan ampollas en la boca que dificultan la ingestión de alimentos y líquidos.
  • Antihistamínicos: en algunos casos, los antihistamínicos sirven para aliviar la picazón en la piel.
  • Consulta médica: si el paciente presenta síntomas graves, ampollas infectadas, fiebre alta que no cede o dificultad para respirar, es importante buscar atención médica de inmediato, ya que estos pueden ser signos de complicaciones.

Prevención para la varicela

La prevención de la varicela es fundamental para evitar la propagación de esta enfermedad viral altamente contagiosa. Aquí te ofrecemos información y consejos sobre cómo prevenir la varicela:

  • Vacunación: la forma más efectiva de prevenir la varicela es a través de la vacunación. La vacuna contra la varicela es un procedimiento seguro y muy efectivo. Se recomienda que los niños reciban dos dosis de la vacuna: la primera entre los 12 y 15 meses de edad y la segunda entre los cuatro y los cinco años. Los adultos que no han tenido la varicela ni han sido vacunados también pueden beneficiarse de la vacunación.
  • Evitar el contacto con personas infectadas: como te hemos contado, la varicela se propaga a través del contacto directo con las ampollas de una persona infectada o a través de las gotas de saliva que son expulsadas cuando se tose o se estornuda. Si alguien en tu familia tiene varicela, evita el contacto cercano hasta que estén completamente recuperados y ya no tengan nuevas ampollas.
  • Buena higiene: lavarse las manos regularmente con agua y jabón es una medida efectiva para prevenir la varicela. Enséñale a los niños a lavarse las manos adecuadamente, especialmente antes de comer y después de usar el baño.
  • Evitar compartir objetos personales: no compartas objetos personales como toallas, peines o cepillos de dientes, ya que pueden transmitir el virus si han estado en contacto con una persona infectada.
  • Aislamiento en caso de infección: si alguien en tu hogar contrae varicela, asegúrate de que se mantenga aislado de personas no infectadas, especialmente aquellas con sistemas inmunológicos debilitados, mujeres embarazadas y recién nacidos.
  • Vacunación de contacto: si has estado expuesto al virus de la varicela y no has sido vacunado ni has tenido la enfermedad en el pasado, la administración de la vacuna dentro de las primeras 72 horas puede prevenir o reducir la gravedad de la infección.
  • Consulta con un profesional de la salud: habla con tu médico o el pediatra de tu hijo sobre la vacunación contra la varicela y sigue sus recomendaciones.

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Disclaimer
La información contenida en este blog es revisada por médicos especialistas con la finalidad de brindar un soporte únicamente informativo. Te aconsejamos consultar con tu médico profesional de confianza en caso de presentar cualquier síntoma o querer iniciar o suspender algún tratamiento acorde a las condiciones médicas. Los tópicos contemplados en este contenido no se destinan a tratamientos o diagnósticos. Recomendamos nunca automedicarse y no nos hacemos responsables por la manera en como utilice esta información.

Preguntas Frecuentes


¿Existe una vacuna para prevenir la varicela?

Sí, existe una vacuna para prevenir la varicela. La vacuna contra la varicela es una herramienta efectiva para prevenir esta enfermedad. Se administra en dos dosis, generalmente durante la infancia, y proporciona inmunidad contra el virus varicela-zóster.

¿Cuándo se considera que una persona con varicela ya no es contagiosa?

Una persona con varicela se considera no contagiosa cuando todas las ampollas hayan formado costras. Por lo general, esto ocurre alrededor de cinco a siete días después de la aparición de las ampollas. Es importante tener en cuenta que una persona con varicela puede ser contagiosa desde uno o dos días antes de que aparezcan las ampollas, hasta que todas las lesiones estén en fase de costra.

¿Qué medidas de cuidado se deben tomar cuando se tiene varicela?

En primer lugar, se recomienda mantenerse en casa y evitar el contacto cercano con personas no inmunizadas, especialmente embarazadas, bebés y personas con sistemas inmunológicos debilitados. Mantener una buena higiene personal es esencial, incluyendo lavarse las manos con frecuencia y cortar las uñas para evitar rascarse y prevenir infecciones secundarias. Es importante usar ropa cómoda y transpirable para aliviar la picazón y evitar la sudoración excesiva.